Café y Bebidas Calientes
Bebidas Frías y Helados
Exprimidores Profesionales
Preguntas frecuentes
¿Qué maquinaria para bebidas necesita un bar, cafetería o restaurante?
La maquinaria necesaria depende del tipo de bebidas que ofrece el establecimiento y del volumen de servicio. Una cafetería puede necesitar una cafetera profesional y un molino de café, mientras que un bar o restaurante puede necesitar además una máquina de hielo, un exprimidor profesional o un tirador de cerveza. Lo importante es elegir cada equipo según la demanda del negocio, el espacio disponible y el tipo de servicio.
¿Cómo elegir una cafetera profesional para mi negocio?
Para elegir una cafetera profesional hay que tener en cuenta principalmente el número de cafés que se preparan, los picos de demanda, el tipo de bebidas que se sirven y el espacio disponible en la barra. El número de grupos y la capacidad de la máquina deben ser adecuados al volumen de trabajo. También conviene valorar la facilidad de limpieza, el mantenimiento y la estabilidad térmica.
¿Qué máquina de hielo necesito para un bar o restaurante?
La máquina de hielo debe elegirse según la cantidad de hielo que necesita el negocio durante sus momentos de mayor actividad y según el tipo de hielo que se vaya a utilizar. Para calcular la capacidad adecuada conviene valorar el número de bebidas servidas, la temporada, la terraza y el tipo de servicio, además del espacio disponible, la instalación de agua y desagüe y el sistema de condensación. La producción de las máquinas se suele expresar en kilogramos de hielo cada 24 horas.
¿Cómo elegir un exprimidor profesional para hostelería?
La elección de un exprimidor profesional depende principalmente del volumen de zumo que se quiere preparar y de la frecuencia de uso. Para servicios moderados puede ser suficiente un modelo de accionamiento manual, mientras que los negocios con una demanda elevada pueden beneficiarse de un exprimidor automático que permita trabajar de forma continua y reducir el esfuerzo del personal. También es importante valorar el espacio disponible, la facilidad de limpieza y el tipo de fruta que se va a exprimir.